Comunicación No Verbal en los niños

por | 4 May, 2018 | Comunicación No Verbal, Mentira, Microexpresiones Faciales, Sinergología | 0 Comentarios

04 DE MAYO, 2018

Escrito por:

CRISTINA JIMENEZ

Sinergóloga experta en fraude.

Técnico en Morfopsicología.

Certificada por Paul Ekman en Habilidades emocionales y Detección de la autenticidad

La comunicación es la base de las relaciones humanas. En un mundo en el que actualmente predomina el aislamiento que motiva el uso abusivo de las redes sociales y la tecnología en general, se pone cada vez más de moda la Comunicación No verbal. Puede llegar a resultar paradójico pero lo cierto es que necesitamos interactuar con nuestros congéneres y sabemos que cada vez es más necesario conocer lo que nuestros interlocutores piensan o sienten aunque no nos lo digan con la palabra.

El científico Albert Mehrabian, a través de diversos estudios, llegó a la conclusión de que en las interacciones en las que las emociones tienen un valor intrínseco, la comunicación no verbal supone más del 50% en la credibilidad de lo que se transmite.

En la comunicación con los niños, este aspecto adquiere, si cabe, una importancia aún mayor. Tanto los padres como los profesionales que trabajan con menores, deberían aprender y adquirir habilidades que les permitan llegar más a los mismos con el objetivo de entender sus motivaciones, sus miedos y poder incluso detectar y prevenir potenciales abusos de terceros.

“El niño enlaza el pasado con el futuro” Oswald Spengler

El bulling, el suicidio, la depresión, la ansiedad, etc, son problemas que cada vez sufren más menores y la obligación de los que mantenemos una responsabilidad para con ellos, es la de ser capaces de estar cerca cuando nos necesitan.

El comportamiento no verbal en un niño tiene peculiaridades en relación al de un adulto ya que sus vivencias, valores y principios, así como sus expectativas y prioridades, aún no tienen el suficiente peso como para interferir, de igual manera que en el adulto, en el procesamiento cerebral de la información.

“Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural, que con el tiempo se pierde

PAUL DE KOCK

En un adulto, los estímulos se perciben de tal manera que todos los elementos anteriores juegan un papel importante. Por ejemplo, un esquimal no percibe la nieve igual que lo haría un habitante del desierto. Sus experiencias previas y sus valores, así como la cultura en la que han estado inmersos y sus expectativas ante dicho estímulo, van a influir sobremanera.

En el procesamiento cerebral de la información, el inconsciente participa de manera importante y antes de que lo haga el consciente. Por tanto, cualquier estímulo que nos impacte, generará una reacción corporal no consciente que no podremos evitar. Una vez que pasa a la consciencia, y en el momento en que ésta nos lleva a controlar nuestra expresión, volverán a interferir aspectos relacionados con nuestras vivencias, valores, cultura, etc.

Cuando comprobamos las reacciones de los niños, nos suele sorprender su naturalidad y esto se debe, entre otras cosas, a que sus respuestas no se ven influenciadas como en el adulto.
Por tanto, es importante conocer las motivaciones que pueden intervenir en el comportamiento de los mismos para entender su gestualidad.

En el análisis de vídeos en los que se pregunta a niños de entre 7 y 9 años cuestiones relacionadas con sus gustos, juegos con amigos, actividades en días previos, etc, la desviación ocular, antes de responder, se ejecuta, en muchas ocasiones, hacia la creación de información en lugar de hacia el recuerdo, lo que sería lo habitual en el adulto. Podríamos confundirnos creyendo que la respuesta no es espontánea sino planificada. Sin embargo, el niño no necesita “buscar en sus recuerdos” ya que aún no dispone de tanta información que le obligue a escarbar en su mente. Sin embargo, es probable que necesite “crear” la mejor manera de trasladarnos la respuesta, por lo que la creación de información se relacionaría, en este caso, con la búsqueda de las palabras adecuadas.

En lo que respecta a la mentira, uno de los mitos más recurrentes es el de creer que el que nos miente, nos retira la mirada y se esconde. El que realmente lo hace de forma consciente e intencionada, necesita comprobar que lo estamos creyendo por lo que, al contrario de lo que se cree, mantendrá un enfoque activo en su mirada. Esta es una de las señales, junto con otras más que tenemos que considerar en un conjunto, que nos da una pista sobre la mentira. A aquel que retira la mirada cuando miente, le puede el sentimiento de vergüenza, tristeza, o alguna otra emoción negativa. Esta circunstancia no es lo más frecuente en un mentiroso intencionado. Por lo tanto, la motivación para mantener el enfoque activo será el deseo de que le crean.

En los niños, la inferioridad que sienten ante un adulto, les llevará a mantener el enfoque activo también en aquellos casos en los que, aún diciendo la verdad, temen no ser creídos por el castigo que les pueda suponer. Si no somos conscientes de esta circunstancia, podremos errar en nuestra interpretación. De ahí, entre otras cosas, la importancia de tener en consideración un conjunto de señales del comportamiento y no una sola señal aislada.

La expresión de las emociones básicas, al ser universales, se mostrarán de la misma manera en el niño que en el adulto dado que el cerebro activará los mismos grupos musculares. Sin embargo, y tal como hemos visto hasta ahora, el desencadenante de la emoción podrá ponerse en marcha ante circunstancias diferentes. Por ejemplo, un niño que esté pasando hambre y se muestre llorando, podrá interpretarse como una emoción de tristeza. Sin embargo, su rostro podrá mostrar ira al sentir el hambre como una agresión injusta. También podrá aparecer esta expresión de ira al referirse a un alimento que le desagrada, cuando es más poderosa la rabia de que le obliguen a comerlo que el rechazo al propio alimento.

En definitiva, no sólo debemos conocer cómo funciona el lenguaje no verbal sino saber interpretar las motivaciones que generan las diferentes emociones y comportamientos.

Podemos hacer una lectura errónea de las emociones en los niños, si no somos observadores

CRISTINA JIMÉNEZ

El sufrimiento emocional que pueda estar atravesando un niño que sufre bulling podrá observarse en el rostro y en su estatua corporal, al igual que en otras señales que se sumen.
La sinergología y el análisis de las microexpresiones faciales nos permitirá obtener información valiosísima para ayudar, como he comentado a lo largo de este artículo, a prevenir y a interactuar, adecuadamente, con nuestros menores.

Y si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos dejanos tus datos y se el primero.

NIVEL INICIAL

Perfecto para iniciados que están interesados a aprender a detectar las microexpresiones.

NIVEL MEDIO

Si dominas el nivel incial puedes avanzar e ir más allá en la detección de las microexpresiones.

NIVEL AVANZADO

Perfeccionamiento a través de la detección en distintos ángulos de los rostros, perfil y 3/4.

¿Quieres más trucos sobre lenguaje no verbal?

Subscríbete ahora y obtén gratuitamente trucos sobre comportamiento no verbal.

Muchísimas gracias por formar parte de esta comunidad!

Shares