IRA. Gestualidad y escritura

por | 20 May, 2018 | Comunicación No Verbal, Grafología, Microexpresiones Faciales, Sinergología |

20 DE MAYO, 2018

Escrito por:

CRISTINA JIMÉNEZ GARCÍA

Sinergóloga experta en fraude.

Técnico en Morfopsicología.

Certificada por Paul Ekman en Habilidades emocionales y Detección de la autenticidad

Este es el primer capítulo de las claves del comportamiento en las emociones universales. Hemos escogido la IRA al ser ésta una emoción que en la sociedad actual, desgraciadamente, se observa con demasiada frecuencia y que puede conllevar comportamientos violentos.

Es frecuente encontrarnos en las noticias estadísticas que nos hablan del incremento de las agresiones y maltrato a la mujer y a los niños. También nos encontramos esta misma circunstancia en los hospitales y servicios de salud para con los médicos. La agresividad en la carretera se percibe en muchos accidentes en los que los excesos de velocidad y el consumo de alcohol y drogas son los desencadenantes. Agresiones con arma blanca, en los lugares de ocio en fines de semana, también están a la orden del día.

El estrés, el cansancio, la competitividad exagerada y otras circunstancias afines, pueden tener una parte importante de responsabilidad, pero debemos aprender a dotarnos de herramientas que nos permitan identificar, no solo en los demás, sino especialmente en nosotros mismos, cuáles son los desencadenantes y las sensaciones que experimentamos y saber leer, cuantos más elementos mejor, que nos permita no sólo su identificación, sino también las claves para contrarrestarla.

La IRA es una de las emociones básicas y, como tal, su expresión es universal

Cualquier persona que experimente ira, independientemente de su origen o los principios y valores por los que se rija, mostrará los mismos elementos en su comportamiento. Lo que puede diferenciar a una persona de otra o incluso a una cultura de otra, es la circunstancia o el factor que conlleva a experimentar la acción desencadenante. De igual manera, la habilidad o inteligencia emocional puede recortar el periodo refractario y permitir que esta emoción, aún cuando se experimente, pueda resultar inocua.

El mecanismo desencadenante de la IRA es la percepción de una agresión por parte de quien la experimenta. El individuo se siente limitado en aquello que desea y lo percibe como un ataque. Como hemos mencionado, las circunstancias pueden ser diferentes, pero la percepción de la persona es la misma y desencadena, por tanto, las mismas claves que nos permite detectarla.

El periodo de carga es lento y puede llegar a ocurrir tras algunos minutos. El periodo de descarga, sin embargo, es muy corto. Los músculos de la cara que intervienen, provocan señales que pueden ser más o menos evidentes si mostramos abiertamente la emoción o queremos ocultarla, pero siempre serán los mismos. Las cejas bajan por el centro y se juntan, lo que provoca arrugas verticales entre ambas. Los párpados inferiores se pegan al globo ocular, los labios se afinan y la mandíbula tiende a adelantarse.

Estos son algunos de los elementos perceptibles en el rostro, cuando la emoción es abierta. Una microexpresión (cuando la persona no quiere delatarse), se podría mostrar aisladamente y en menos de medio segundo, en partes concretas del rostro.

Hemos de ser conscientes de que un periodo refractario largo, en el que no se es capaz de encontrar motivación para combatir esta emoción y en el que no se posee habilidad emocional para contrarrestarla, se transformaría en agresividad manifiesta.

En referencia al análisis corporal del comportamiento, en un estado emocional de ira, la Sinergología nos aporta elementos adicionales a los que se muestran en el rostro. Se encuentra dentro del grupo emocional (E1) que se caracteriza, entre otras cuestiones, por un tono muscular y articular exacerbados. Se produce un aumento de la tensión cardiaca, se acelera el pulso y se calientan manos y brazos. Esto último conlleva el que en muchas ocasiones, observamos como una persona que está experimentando ira, se remanga la camisa, señal ésta importante para estar prevenido.

Los movimientos, debido a la tensión y rigidez articular, serán poco fluidos y, en cierta medida, bruscos. Tenderá a elevar su corporalidad y a separar brazos del cuerpo e incluso las piernas (expego), con lo que amplía su espacio vital.

“No os entreguéis por demasiado tiempo a la cólera; una cólera prolongada engendra el odio. ”

ALEXANDER POPE

Si está sentado, podrá observarse una recolocación en la silla, muy característica. En Sinergología contemplamos 9 maneras diferentes de colocarnos, mientras nos mantenemos sentados, y cada una de ellas se traduce en un significado diferente. Elementos adicionales se irán desencadenando, corporalmente, en el caso de evolución de esta ira, hacia la agresividad (dilatación de las fosas nasales, cierre de puños, elevación sagital de la cabeza, etc)

La escritura de una persona que experimenta ira, está estrechamente relacionada con la actitud corporal que adquiere. La rigidez de las articulaciones participa de manera clara, por lo que dicha escritura resultará torpe, entrecortada, irregular y muy presionada, con presencia de rasgos angulosos, con forma de cuchillos, con ganchos y acerados, principalmente en las tes que pueden dispararse sin control, así como los trazos verticales que se marcarán tajantes.

La sinergología, las microexpresiones faciales y la grafología resultan elementos muy interesantes que, en su conjunto, nos permite una identificación clara de estados emocionales. Podremos tomar consciencia de nuestros comportamientos si somos capaces de entrenarnos en la observación y tras haber aprendido las claves de cómo se muestra nuestra corporalidad.

En posteriores artículos, comentaremos la alegría, el miedo y la tristeza.

Si quisieras llegar a ser un experto en el análisis multidisciplinar de estas emociones, sólo tienes que permanecer atento a la información que mostramos en nuestras páginas del Instituto Vermen (www.ivermen.com) y del Centro de Grafología Sandra Cerro (www.sandracerro.com).

En el Instituto Vermen te formamos en estas habilidades y con nuestro programa de entrenamiento te aportamos las herramientas y el conocimiento para que tu comunicación llegue a ser plenamente efectiva.

Incorporamos el adiestramiento en microexpresiones faciales a través de los programas Humintell de David Matsumoto, uno de los mayores exponentes mundiales en esta materia y cuya licencia exclusiva en España la gestiona Pedro cárdenas, integrante de nuestro Instituto Vermen, a través de la página web Expego.

Y si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos dejanos tus datos y se el primero.

NIVEL INICIAL

Perfecto para iniciados que están interesados a aprender a detectar las microexpresiones.

NIVEL MEDIO

Si dominas el nivel incial puedes avanzar e ir más allá en la detección de las microexpresiones.

NIVEL AVANZADO

Perfeccionamiento a través de la detección en distintos ángulos de los rostros, perfil y 3/4.

¿Quieres más trucos sobre lenguaje no verbal?

Subscríbete ahora y obtén gratuitamente trucos sobre comportamiento no verbal.

Muchísimas gracias por formar parte de esta comunidad!

Shares