Agresiones Sanitarias

por | 25 Ene, 2019 | Microexpresiones Faciales, Morfopsicología, Sinergología | 0 Comentarios

La «Triada de protección».
Claves para prevenir la agresión a Personal Sanitario

Cristina Jiménez, Sinergóloga especializada en análisis del comportamiento. Licenciada en Medicina y Cirugía

25 Enero 2019

El número de agresiones a médicos y a personal sanitario por parte de pacientes y familiares se ha incrementado en los últimos años a pesar de que en 2015, se reformó la ley, endureciendo las penas, para que estas agresiones sean consideradas atentado a la autoridad. En algunas comunidades, se han instalado dispositivos de alerta e incluso, se imparten clases de defensa personal. También adquiere cada vez mayor importancia el lenguaje no verbal como elemento clave en la prevención de las agresiones.
Existen múltiples causas por las que puede generarse un intento de agresión, pero los dos elementos clave que incrementan el riesgo, establecen una relación:

  1. Directamente proporcional al grado de  frustración.
  2. Inversamente proporcional al nivel de habilidad de control emocional

Las causas de frustración que pueden afectar a un paciente pueden ser múltiples, pero generalmente derivan de las expectativas acerca de la relación médico-paciente. Cuanto mayores son las expectativas, más probabilidades de frustración en caso de no verse satisfechas.
La frustración se vive, habitualmente, como una agresión hacia su persona, lo que desencadena ira, emoción que se transforma en agresividad cuando no consigue ser controlada.

(…) Pero consideraba que la locura era consecuencia de la frustración, no una enfermedad orgánica.

John Katzenbach

El manejo de estas situaciones, por parte del personal sanitario, debe incluir las habilidades de generar empatía a través de la escucha activa, la serenidad y la compasión. ¿Miramos a nuestros pacientes a la cara de una manera empática para adentrarnos en lo que realmente le preocupa? ¿Hacemos todo lo posible porque entiendan lo que realmente les ocurre y los tranquilizamos para que confíen en nosotros? Por otro lado, cuando la ira de un paciente atraviesa el umbral de su periodo refractario, debemos ser capaces de identificar las señales que pueden evitarnos sufrir las consecuencias de una agresión.

La Sinergología® y la Morfosicología son disciplinas que nos permiten decodificar las verdaderas emociones que afectan a nuestro paciente y, de esta manera, adaptarnos a cada situación con el objetivo de minimizar los riesgos.

Ante la inminencia de una agresión, un médico formado mediante estas disciplinas sería capaz de identificar la “triada de protección”

1. Presencia de emoción negativa. Toda persona frustrada refleja una serie de señales en el rostro y en el cuerpo que nos generan indicadores clave. Se relacionan con la regla de lectura hemisférica, la detección de microexpresiones faciales en tiempo real, identificación de grupos emocionales y actitud corporal en articulaciones.

2. Gesticulación con el lado izquierdo del cuerpo, que denota una ausencia de control y la posibilidad de actuar de manera espontánea. 


3. Expego. Posición corporal característica de invasión de espacio.

Esta triada nos devuelve un “horizonte de sentido” que consiste en una “persona que está viviendo una emoción negativa, que está fuera de control y con deseo de actuar”. Todo esto es señal inequívoca de agresión inminente.

Desde la Sinergología®, disciplina del análisis del comportamiento no consciente, trabajamos estos tres indicadores. Si además somos capaces de identificar, a través de los rasgos morfosicológicos, la impulsividad, nuestra capacidad para protegernos se multiplica.

La experiencia de nuestro compañero y miembro del Instituto Vermen, como Experto en Incidentes Críticos avala, con su experiencia personal, la bondad de esta «triada»que también trabajamos en formación para Colegios de Médicos y colectivos sanitarios en el ámbito de las urgencias y emergencias.

Nuestro principal activo diferenciador es conocer la conducta humana, nos centramos en la comunicación no consciente mediante herramientas como la Sinergología, las microexpresiones faciales, la grafología o el perfilado de conductas a través de los rasgos faciales y biológicos

Si no te quieres perder lo que no te dice pero piensa tú interlocutor puedes acceder a nuestro programa formativo especialmente diseñado para estos casos.

¿Quieres aprender a detectar los indicios no verbales previos a la agresión?