La sinergología marca la diferencia. El precio de la ignorancia.

Cristina Jiménez

25 noviembre, 2020

En estos días me ha llamado muchísimo la atención un artículo publicado en wsimag.com y que se titula El peligro de las pseudociencias. Me gustó nada más ver el título. Soy médico desde hace casi 30 años y, además, una fiel convencida de que el arte de curar requiere, además de avances en tecnología y de inversiones en investigación para encontrar los tratamientos más adecuados, una dosis fundamental de comunicación efectiva con el paciente. En este caso, hablamos de una cualidad que requiere de una habilidad interpersonal y una formación en el área del comportamiento humano que nos permita identificar todo aquello que pueda ayudarlo. En la medicina, más que enfermedades, existen enfermos y la interacción comunicativa con un paciente, resulta vital para encontrar una solución a su problema.

Una vez realizado este preámbulo, también he de decir que soy sinergóloga… sí, sinergóloga. A ojos del escritor del artículo mencionado anteriormente, soy “radical” por lo que, según la RAE, soy una “persona con una actitud extremada e intransigente y que no admito términos medios”. En fin… incongruencias de la vida.

Vamos a ver, el autor de este artículo, está claro que se define como “experto en comunicación no verbal y se erige con la cruz de la salvación de la humanidad frente a las pseudociencias”. Sin embargo, yo le hago la siguiente pregunta, ¿sabes lo que es una pseudociencia y en qué se diferencia de la ciencia? Me parece que no. Pues te lo explico:

Los aspectos clave para diferenciar una ciencia de una pseudociencia, serían:

1.Considera el propósito. La ciencia se centra en ayudar a las personas a desarrollar una comprensión más profunda, rica y completa del mundo. La pseudociencia por el contrario, se centra en promover algún tipo de agenda ideológica.

2.Considera cómo se enfrenta a los desafíos. La ciencia acepta los desafíos y los intentos de refutar ideas diferentes. La pseudociencia, por otro lado, tiende a acoger cualquier desafío con hostilidad.

3.Revisa la investigación. La ciencia está respaldada por un cuerpo de conocimiento e investigación cada vez mayor. Las ideas sobre un tema concreto pueden haber cambiado con el tiempo. La pseudociencia tiende a ser bastante estática. Es decir, para ella, poco puede haber cambiado desde que la idea se introdujo por primera vez y es posible que no exista una nueva investigación.

4. ¿Se puede probar que es falso? La falsabilidad es un sello distintivo de la ciencia. Esto significa que, si algo es falso, los investigadores podrían probarlo. Muchos aspectos tratados desde la pseudociencia son simplemente no comprobables.

En un ratito os explicaré porqué la Sinergología entra en el campo de la ciencia y no de la pseudociencia pero también me gustaría comentar, cuales son los comportamientos pseudocientíficos del autor de este artículo:

Según sus palabras: “El uso de tales conceptos puede tener consecuencias negativas e, incluso, desastrosas que los afectan también a ustedes que están leyendo este artículo”. Con esta frase, está alertando a los lectores sobre unos conceptos que, con la simple lectura del artículo, ya nos está demostrando que no tiene ni idea de cómo trabaja la Sinergología. Está, por tanto, más que ayudando a desarrollar una compresión profunda del ser humano, a dinamitar algo que desconoce y limitar, con ello, el acceso a otras personas.

Como hemos visto, la ciencia acepta desafiaos. En este artículo, sin embargo, nos está dando a entender que cualquier disciplina que él desconozca, en materia de comportamiento humano, no es válida.

Además, la ciencia aboga por la investigación y la actualización de conocimientos ya que lo que se interpreta como algo inamovible, no avanza. Por lo que leo de sus interpretaciones acerca de la Sinergología, está claro que, además de erróneas, desconoce que se trata de una de las pocas, por no decir la única disciplina que trabaja el análisis del lenguaje no verbal, que se mantiene continuamente actualizada siendo, este, uno de los requisitos para que los Sinergólogos podamos seguir siéndolo.

También nos muestra el autor del artículo un gran desconocimiento en lo que suscribe en este sentido: “El problema es que todas estas afirmaciones no han sido mínimamente demostradas con metodología científica ni publicadas en ninguna revista científica para darles validez”.

Por cierto, las críticas de este tipo sugieren la falta de estudios empíricos en Sinergología, mientras que en el sitio web oficial se presentan resúmenes de 98 trabajos de investigación sobre Sinergología: 5 sobre hipótesis sinergológicas, 32 sobre gestos específicos, 7 sobre gestos en general, 7 sobre emociones, 5 sobre educación, 9 sobre comunicación, 5 sobre influencia cultural, 4 sobre patología, 6 sobre reconocimiento de la autenticidad y la mentira, 7 sobre deporte y dominación, 8 sobre otros temas, y 3 que han recibido un premio de excelencia.

Según el mismo, “los Sinergólogos presumimos de tener una eficacia del 80% para detectar mentiras y puede ayudarlos a saber qué piensa el otro «antes de que el otro haya accedido a sus propios pensamientos»”. Pretender que la Sinergología enseña el que es posible detectar mentiras a través de un solo gesto directo es un error desafortunado que engaña al lector y nos vuelve a demostrar el enorme desconocimiento del autor de este artículo de lo que realmente es la Sinergología. Consideramos la gestualidad desde la generalidad del cuerpo, hasta la concreción de un gesto; tenemos en consideración los elementos que pueden llegar a distorsionar una interpretación; evaluamos el contexto y el comportamiento base de un individuo; qué es lo que puede estarse jugando la persona en la interacción; los sesgos de interpretación, y ¡¡¡sorpresa!!, las diferentes estados mentales en los que puede encontrarse el sujeto y que nos llevará a atender la presencia, incluso de microexpresiones, con toda la cautela posible.

Por cierto, más de 50 puntos en el rostro, ¡Sí!, y más de 30 en el resto del cuerpo. Eso sí, en ningún caso los relacionamos directamente con la detección de la mentira. Nuestros órganos de los sentidos tienen su propia función y todos sabemos (sin estudios científicos de por medio), que un niño se tapa la boca cuando no quiere decir algo y se tapa los oídos cuando no quiere escuchar y se tapa los ojos cuando no quiere ver. ¡¡Ah, eso no sirve porque no hay un estudio científico que lo respalde!!

Cuando vamos a atacar, presos de la ira, nuestras manos reciben mayor flujo sanguíneo para ayudarnos y si, por el contrario, queremos huir, nuestro cerebro manda esas señales a nuestros miembros inferiores para poder correr y escapar.

En definitiva, todo se basa en el funcionamiento del cerebro y –Sí, el ser humano, además de complejo, es bastante simple.

Por cierto, también estoy acreditada, con la máxima distinción, en habilidades emocionales y detección de la veracidad, por el Paul Ekman Group internacional, formada como perito en microexpresiones faciales y, como miembro del Instituto Vermen, soy colaboradora en España de David Matsumoto. 

"

No sé nada de ti, pero sí sospecho mucho de ti.

Artículos relacionados

Sufrimiento emocional infantil. Claves del lenguaje no verbal en el rostro y en el cuerpo

Sufrimiento emocional infantil. Claves del lenguaje no verbal en el rostro y en el cuerpo

Las emociones se transmiten, casi por completo, a través del lenguaje No verbal. en la comunicación con los niños, este aspecto adquiere, si cabe, una importancia aún mayor. Tanto los padres como los profesionales que trabajan con menores, deberían aprender y adquirir habilidades que les permitan identificar aquellas señales claves para prevenir potenciales abusos de terceros.

Cómo leer expresiones emocionales faciales con el uso de mascarillas

Cómo leer expresiones emocionales faciales con el uso de mascarillas

En este nuevo post, abordamos la traducción de un artículo realizado por el Dr. Matsumoto, desarrollado en el blog de Humintell sobre las posibilidades para reconocer las microexpresiones faciales en personas que lleven mascarillas. Con este post, acercamos artículos...

La descafeinada polémica del Ministro Marlaska

La descafeinada polémica del Ministro Marlaska

Bulos, censura… Esto es ahora el pan de cada día. En muchas ocasiones, podemos intuir que lo son pero muy difícil identificarlo con certeza. En este artículo, sin pretensiones ideológicas o de otro tipo, te damos claves que te ayudan a saber donde está la verdad de lo que piensan y hacen los que realmente saben qué hay detrás.